Imagen de El homenaje a Hebe en palabras de Axel: \"luchar, luchar y luchar\"

El gobernador acompañó la Marcha N° 2.486 junto a las Madres Carmen Arias, Sara Mrad, Josefa de Fiore e Irene Molinari.

La Plaza de Mayo volvió a respirar memoria viva. En el marco de la “Semana Hebe de Bonafini”, miles de compañeras y compañeros se acercaron a abrazar la historia y a volver a decir presente en el cumpleaños número 97 de la fundadora y faro de las Madres. Allí, entre banderas, rostros emocionados y la fuerza inquebrantable de una lucha que atraviesa generaciones, estuvo el gobernador de la provincia de Buenos Aires Axel Kicillof acompañando la Marcha N° 2.486, junto a las Madres de Plaza de Mayo Carmen Arias, Sara Mrad, Josefa de Fiore e Irene Molinari.

En ese clima cargado de emoción, Kicillof expresó: “Vinimos a homenajear a Hebe de Bonafini, la que siempre puso el cuerpo, la que nos enseñó tanto, la que tenía siempre la palabra justa y nunca temió a los poderes establecidos: enfrentó con coraje a la dictadura y a todos los que después siguieron representando los mismos intereses”. Sus palabras resonaron fuerte, porque no solo recuerdan a Hebe: recuerdan una ética, una forma de estar en el mundo sin pedir permiso.

El gobernador también subrayó: “Estamos aquí para homenajear a Hebe y con ella a las Madres de Plaza de Mayo que siempre dieron la lucha y hoy vuelven a ser víctimas del intento de ninguneo y persecución del gobierno nacional”. Y remarcó una línea que se volvió canto colectivo: “Decimos con fuerza que son 30 mil los compañeros y compañeras desaparecidas, y que no va a venir ningún mentiroso e ignorante a discutir lo que en la Argentina es una bandera para siempre: la memoria, la verdad y la justicia”.

Con ese mismo espíritu, Kicillof cerró con una certeza que Hebe dejó como legado: “La mejor manera de contraponerse al dolor que nos dejó su pérdida es recordarla y hacer exactamente lo que Hebe quería que hiciéramos: luchar, luchar y luchar”.
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Carmen Arias contó públicamente un pedido especial que les encomendó Hebe: "Cuiden a Axel".

Horas más tarde, ya en la Plaza colmada, la jornada continuó con un homenaje profundo y colectivo. Como cada jueves, Demetrio Iramain abrió la marcha, recordando que la presencia de Hebe sigue intacta en la ronda, “como todos los jueves desde hace tres años”. En su cumpleaños, la Plaza se transformó en un altar popular dedicado a ella, tal como enseñaba: honrar a los patriotas el día que nacieron.

Kicillof tomó la palabra nuevamente ante una multitud que lo abrazó como parte de esa lucha. Agradeció la invitación de las Madres y aclaró con humildad que “más bien acompaño yo”, reivindicando que ellas siguen marcando el rumbo de la memoria activa en Argentina. Habló de Hebe con la emoción de quien reconoce un ejemplo: la mujer que enfrentó dictadores, corporaciones y gobiernos que quisieron domesticarla; la que incomodó al poder con su verdad.

Recordó también que los ataques negacionistas que hoy impulsa el gobierno nacional encuentran en la Plaza una respuesta contundente: dignidad, resistencia y un pueblo que no está dispuesto a retroceder. La memoria —esa que Hebe sembró— volvió a hacerse multitud.
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Miles de compañeros colmaron la Plaza para acompañar a las Madres en la Semana de Hebe.

El cierre de la jornada tuvo un momento de enorme ternura política. Carmen Arias contó que, en sus últimos días, Hebe agradeció profundamente a las compañeras que la cuidaron “día y noche”. Y reveló un pedido que Hebe repetía con insistencia: “Cuiden a Axel.” Para ella, cuidar a quienes defienden al pueblo también era parte de la lucha. “Tenemos que cuidarlo”, insistió Carmen ante una Plaza que asintió con convicción.

La marcha terminó, pero el eco quedó: Hebe sigue ahí, en cada marcha, en cada bandera, en cada lucha que continúa. Porque como ella enseñó, la memoria no se declama: se sostiene caminando. Y este 4 de diciembre, una vez más, el pueblo argentino volvió a caminar con ella.