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"Con esta ley transformamos un esquema parcial y discrecional en un derecho garantizado", aseguró Berenice.

La Legislatura porteña aprobó la ley que crea el Programa de Apoyo para Personas en Situación de Vulnerabilidad Habitacional, una iniciativa impulsada por la legisladora Berenice Iañez. El nuevo marco legal reemplaza al Decreto 690/06 y establece, por primera vez, un subsidio habitacional actualizado automáticamente, de alcance universal y acompañado por un abordaje integral. Constituye un paso decisivo para garantizar derechos y enfrentar una problemática que afecta a miles de personas en situación de calle o riesgo habitacional en la Ciudad.

Esta norma pone fin a la discrecionalidad histórica en la fijación de montos y tiempos, incorpora criterios objetivos y reconoce la necesidad de una intervención estatal sostenida para revertir situaciones crónicas de exclusión. Se trata de un cambio profundo que busca transformar un esquema paliativo y fragmentado en una política pública con perspectiva de derechos.

Durante la sesión, la legisladora y compañera de La Patria es el Otro, Berenice Iañez, autora del proyecto, destacó el carácter transformador de la iniciativa: “Actualizar esta política no es un ‘retoque técnico’: es asumir que el Estado no puede limitarse a gestionar la desigualdad, sino intervenir para revertirla. Con esta ley transformamos un esquema parcial y discrecional en un derecho garantizado, y le damos a miles de personas que están en la calle o con riesgo de perder su vivienda una herramienta real para reconstruir su proyecto de vida”, explicó.

Sus palabras sintetizan el espíritu de la norma: convertir la política habitacional de emergencia en un derecho garantizado por ley, basado en información actualizada, mecanismos estables y acompañamiento territorial.

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La nueva ley representa un cambio de paradigma para abordar la problemática de esta población vulnerabilizada.

Un cambio estructural en la Ciudad

Hasta hoy, el subsidio habitacional dependía casi exclusivamente de decisiones del Poder Ejecutivo. Los montos quedaban rápidamente desactualizados frente al aumento del costo de vida y el acceso dependía de criterios administrativos poco claros, lo que derivó en una creciente judicialización como única vía para obtener prestaciones adecuadas. La nueva ley busca revertir de raíz este funcionamiento.

Entre sus puntos centrales se destacan la actualización automática semestral, el sistema de pago único, el pago de emergencia para situaciones de urgencia, la conformación de dispositivos de abordaje territorial y la ampliación de la cobertura del subsidio a personas afectadas por situaciones de incendios, derrumbes, catástrofes naturales y desocupaciones administrativas.

Una respuesta a un problema estructural

La situación habitacional en la Ciudad es crítica desde hace años. Miles de personas viven en situación de calle y muchas más atraviesan formas invisibles de vulnerabilidad: familias que rotan entre hoteles, mujeres que escapan de situaciones de violencia, adultos mayores sin redes de contención, jóvenes expulsados del mercado de alquiler o migrantes que enfrentan barreras económicas y administrativas. En ese contexto, un Estado que solo interviene de manera reactiva reproduce la desigualdad.

La nueva ley representa un cambio de paradigma: deja atrás la lógica de la emergencia administrada y crea una herramienta estable, previsible y orientada al egreso sostenible de la situación de calle. Incorpora datos, criterios claros y dispositivos territoriales, entendiendo que la problemática habitacional exige políticas que articulen asistencia inmediata con acompañamiento integral.

Esta conquista legislativa es el resultado de años de militancia y organización territorial. Las demandas de quienes viven en la calle o están al borde de perder su vivienda fueron recogidas por equipos técnicos, organizaciones sociales, espacios comunitarios y referentes políticos comprometidos con la justicia social. El liderazgo de Berenice Iañez fue clave para traducir esas demandas en un proyecto sólido, técnicamente riguroso y políticamente transformador.
Una ciudad para todos

Este programa no es un punto de llegada: es un punto de partida. Es una muestra clara del compromiso de Berenice y del peronismo con quienes menos tienen y con quienes más necesitan del acompañamiento del Estado para reconstruir su vida. Es la confirmación de que, incluso en tiempos difíciles, se pueden conquistar derechos cuando hay decisión política, solidaridad y un horizonte común.

El desafío es seguir dando pelea en cada territorio, en cada comisión, en cada sesión y en cada barrio donde haya una familia peleando por un techo, seguir organizándonos para garantizar el derecho a una vida digna, porque un pueblo que conquista derechos avanza. Con la convicción de estar del lado de quienes luchan, del lado de quienes resisten, del lado de quienes sueñan con una Ciudad y un país justo e inclusivo para todos y todas.