La militancia de La Patria es el Otro, acompaó la marcha que desde hace casi medio siglo sostiene viva la memoria del pueblo argentino.
A pocos días de un nuevo aniversario del sangriento golpe de estado de 1976, la Plaza de Mayo volvió a ser escenario de una jornada cargada de memoria, compromiso y presencia política. La histórica marcha de las Madres alcanzó este jueves su marcha número 2500, un hecho profundamente simbólico que reafirma la vigencia de una lucha que atraviesa generaciones. Allí estuvo presente la militancia de La Patria es el Otro, acompañando como cada jueves la marcha que desde hace casi medio siglo sostiene viva la memoria del pueblo argentino.
La jornada contó también con la participación del intendente de Ensenada, Mario Secco, reconocido como un hijo político de las Madres. En la plaza se sentía el mismo espíritu que impulsó a aquellas mujeres a enfrentar la dictadura: la convicción de que la memoria, la historia y la decisión de seguir luchando por una patria justa siguen más fuertes que nunca.
Durante el acto, Demetrio Iramain tomó la palabra para reflexionar sobre el significado de alcanzar los 2500 jueves de presencia ininterrumpida en la Plaza de Mayo. Subrayó que la persistencia ha sido uno de los valores más poderosos de la historia de las Madres, una constancia que permitió transformar el dolor en organización, lucha y conciencia colectiva. En el cierre de su intervención dejó una definición cargada de emoción y claridad política: “Necesitamos poner el cuerpo para defender la patria, no ponernos en víctimas y salir a construir lo que tenemos que construir”, afirmó, enlazando la historia de las Madres con el presente y con las luchas que hoy atraviesan al país.
"Si hay algo que tenemos que hacer es organizarnos para lo que viene", expresó Mario Secco.
En ese horizonte de reconstrucción, también se expresó con fuerza la idea de que el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, aparece cada vez con mayor nitidez como una herramienta central para enfrentar el presente y abrir un camino hacia una nueva victoria popular. Axel representa la voluntad de construir un proyecto capaz de recuperar la economía, poner nuevamente al trabajo en el centro de la vida social y gobernar con un objetivo claro: la felicidad del pueblo.
Mario Secco, por su parte, agradeció la invitación y evocó con emoción su vínculo personal con la compañera eterna Hebe de Bonafini. “La extraño mucho. Todos los domingos me llamaba y hablábamos largo rato. Era una gran maestra: te daba cariño, pero también te decía que no tenías que ser un boludo más de los que andan por la calle”, recordó entre risas y aplausos, destacando el carácter directo y formador de quien fue, es y seguirá siendo una referencia imprescindible para generaciones de militantes. El jefe comunal también apuntó con dureza contra el gobierno de Javier Milei y describió el impacto social del rumbo económico actual. “Se rompen las familias por la falta de trabajo. Cuando el compañero o la compañera pierden el empleo, la economía del hogar se derrumba”, señaló, advirtiendo además sobre el deterioro creciente en las condiciones de vida de jubilados y trabajadores. En ese sentido, sostuvo que el país atraviesa una situación social extremadamente compleja.
“El hambre está brotando de abajo de la tierra. La miseria que vemos en nuestras ciudades es tremenda”, expresó. Hacia el final, Secco llamó a fortalecer la organización política para enfrentar el tiempo que viene. “Si hay algo que tenemos que hacer es organizarnos para lo que viene. Vamos a reventar las urnas en contra de estos tipos”, afirmó, subrayando la necesidad de reconstruir la unidad del campo popular para disputar el rumbo del país.
La marcha número 2500 volvió a poner en evidencia la coherencia y la estatura política de las Madres de Plaza de Mayo. Durante casi cincuenta años sostuvieron —y siguen sosteniendo— la marcha de los jueves como un gesto inclaudicable de memoria, de lucha y de presencia política en el corazón mismo del país. Una enseñanza que sigue iluminando el presente y marcando el camino para las nuevas generaciones.