"Hoy, más que nunca, todas nuestras fuerzas deben estar puestas en defender la memoria y en volver a construir un país pujante y soberano".
Por Victoria Montenegro
Nieta restituida por Abuelas de Plaza de Mayo. Militante por los Derechos Humanos.
Se cumplen cincuenta años de la última dictadura cívico militar, hasta hoy el acontecimiento más determinante de nuestra historia reciente. El quiebre institucional del 24 de marzo de 1976 tenía objetivos muy claros: disciplinar al movimiento obrero, pulverizar los lazos sociales y liquidar toda forma de organización comunitaria para imponer a sangre y fuego un modelo económico de valorización financiera y destrucción de la industria nacional.
Nieta restituida por Abuelas de Plaza de Mayo. Militante por los Derechos Humanos.
Se cumplen cincuenta años de la última dictadura cívico militar, hasta hoy el acontecimiento más determinante de nuestra historia reciente. El quiebre institucional del 24 de marzo de 1976 tenía objetivos muy claros: disciplinar al movimiento obrero, pulverizar los lazos sociales y liquidar toda forma de organización comunitaria para imponer a sangre y fuego un modelo económico de valorización financiera y destrucción de la industria nacional.
Para ello, las fuerzas armadas y distintos sectores de la sociedad civil entre los que se destacaban una parte del empresariado nacional y los medios de comunicación, ejecutaron un plan sistemático de secuestro, tortura, desaparición y muerte, que le arrebató la vida a 30.000 personas y se apropió de más de 500 niños y niñas.
Con la recuperación de la democracia y el juicio a las Juntas Militares en 1985, nuestro país comenzó un sendero de justicia y recomposición histórica, que rápidamente fue pisoteado por decisiones de gobierno como las leyes de Punto Final y Obediencia Debida y el indulto a los genocidas para garantizar la impunidad. Tuvieron que pasar casi tres décadas para que los gobiernos populares de Néstor Kirchner y Cristina Fernández tomaran la decisión política que generara las condiciones para retomar esos procesos de justicia y recomposición histórica inconclusos.
Sin embargo, las consecuencias sociales, políticas y económicas de este hecho tenebroso y macabro que cambió para siempre el destino de nuestro país llegan hasta nuestros días.
"Es necesario recuperar las mejores tradiciones políticas de nuestra querida patria".
Cincuenta años después, los planes de la derecha argentina son los mismos, aunque cambiaron los métodos. Si bien distintas experiencias neoliberales se sucedieron desde el retorno de la Democracia, la llegada al gobierno de la dupla Milei y Villarruel arrasó con todo lo conocido hasta el momento.
No sólo están aplicando las mismas políticas económicas de Martinez de Hoz y sus secuaces, sino que además supieron canalizar el odio de distintos sectores y hoy ejercen la crueldad directamente desde el Estado. Son violentos, prepotentes y abiertamente reivindicadores de la última dictadura. Ya no se esconden ni disimulan. Apoyados por los mismos actores que en 1976, no sólo vinieron a destruir el Estado, sino que también vinieron a imponer un nuevo sentido común. Desde diciembre de 2023, atacaron cada una de las políticas dedicadas a fortalecer el paradigma argentino de “Memoria, Verdad y Justicia” que, le guste a quien le guste, han posicionado a nuestro país como un ejemplo internacional. Buscan destruir la memoria colectiva de nuestro pueblo a cualquier costo.
Pero no todo está perdido, compañeros y compañeras. Es necesario recuperar las mejores tradiciones políticas de nuestra querida patria. La generosidad y el compromiso de nuestros 30.000. El legado de las Madres y las Abuelas, que siempre nos marcan el camino. Hoy, más que nunca, todas nuestras fuerzas deben estar puestas en defender la memoria y en volver a construir un país pujante y soberano que le devuelva a nuestro pueblo un horizonte de esperanza y, sobre todo, de futuro. Y ese futuro se construye con trabajo y organización, siempre cerca del que sufre. La historia nos pone delante de un gran desafío. Porque como decía esa generación a la que le arrancaron la vida, la victoria está a la vuelta de la esquina.
¡30.000 compañeros detenidos desaparecidos, presentes! Ahora y siempre.