Santiago Fidanza asumió como presidente del PJ de San Miguel, luego de ganar la interna de manera contundente.
Con una importante convocatoria de militantes, dirigentes y vecinos, el peronismo de San Miguel vivió una jornada clave con la asunción del compañero Santiago Fidanza como presidente del Partido Justicialista local. Allí quedó claro que el acto fue el punto de partida de una nueva etapa y que el peronismo se encuentra en un proceso de reconstrucción política con un horizonte claro.
En una Argentina herida, donde gobierna un proyecto que excluye, ajusta y deshumaniza, ser peronista es asumir el compromiso de defender al pueblo y de recuperar la esperanza. Es construir desde cada territorio un peronismo con conducción, con método y con organización, que recupere la vocación de poder, que vuelva a representar a las mayorías y que se prepare para ganar.
Durante el acto, la militancia siguió con atención las palabras del flamante presidente del PJ local, quien dejó definiciones que sintetizan el espíritu de esta nueva etapa: “El peronismo no ha nacido para comentar la realidad, ha nacido para transformarla. Y para transformar hay que ganar. No queremos administrar más derrotas, queremos construir victorias”. Y cerró con una afirmación que encendió a la militancia: “En el 27 vamos a volver a tener un presidente peronista en Argentina. Y va a ser Axel Kicillof”.
También tomó la palabra el ministro de Desarrollo de la Comunidad de la provincia de Buenos Aires, Andrés “El Cuervo” Larroque. Su arenga fue contundente y marca el rumbo para lo que viene: “Somos peronistas porque queremos cambiarle la vida a la gente, cada minuto de nuestras vidas está dedicado a tratar de resolver los problemas de nuestra gente. No merecemos vivir en la Argentina de la tragedia. Tenemos que ponernos de pie, ponernos al frente de este pueblo sufriente para decirle que tenemos una esperanza, y esa esperanza se llama Axel Kicillof”.
Larroque dijo que el pueblo no se merece "vivir en la Argentina de la tragedia".
Para la militancia de LPEO, lo que pasó en San Miguel es un ejemplo claro en términos de la capacidad de organización y construcción territorial. Allí el peronismo dio el debate para reordenar el Partido Justicialista y, con la consolidación de la victoria, ahora se pone en marcha de cara a la tarea principal: enfrentar a Milei para que la Argentina salga de esta pesadilla y ofrecer un horizonte de salida a este programa salvaje.
Porque el peronismo es encuentro, es alegría y es la fuerza de un pueblo que no se resigna. Con unidad y militancia, construyendo el camino para transformar la realidad y volver a poner a la Argentina de pie.