*El autor es militante popular y de los DDHH. Forma parte de LPO y es responsable de la CNP, pro secretario del OPEIR y miembro de la Comisión Directiva de APSEE.
Javier Nemesio Juárez enumera distintos acontecimientos históricos nacionales y nos devuelve una conclusión contundente: "no somos los peronistas los que impusimos la grieta de odio ni impulsamos revanchismos, sino los que cometimos el delito de creer que nuestro pueblo merece un destino de felicidad y nuestra Patria, uno de grandeza".
De sobra se sabe y con obvios motivos, que hay un vínculo directo, una clara alineación del peronismo y el mes de octubre, pero junio tiene lo suyo y da pelea en los corazones del nacionalismo popular para colocarse en el podio de los meses con efemérides más conmovedoras.
Javier Nemesio Juárez enumera distintos acontecimientos históricos nacionales y nos devuelve una conclusión contundente: "no somos los peronistas los que impusimos la grieta de odio ni impulsamos revanchismos, sino los que cometimos el delito de creer que nuestro pueblo merece un destino de felicidad y nuestra Patria, uno de grandeza".
De sobra se sabe y con obvios motivos, que hay un vínculo directo, una clara alineación del peronismo y el mes de octubre, pero junio tiene lo suyo y da pelea en los corazones del nacionalismo popular para colocarse en el podio de los meses con efemérides más conmovedoras.
Vale una aclaración: es difícil hacer un recuento, ya que cualquier orden puede ser cuestionable –y con razón–. La enumeración que sigue, está basada en lo cronológico del mes y no en la impronta con que cada fecha impactó en el espíritu del pueblo y seguramente quedaran afuera fechas importantes, valgan desde ya las disculpas por las omisiones y ausencias.
El 3 de junio nos sigue interpelando a todos y todas y nos obliga a pensar en una actualización doctrinaria permanente en relación a este tema. En el 2015, tras el brutal femicidio de Chiara Páez en Santa Fe, los colectivos feministas organizan una multitudinaria movilización nacional y esa fecha se institucionalizaría como el día de acción colectiva contra los femicidios, la última movilización de este tres de junio nos sigue conmoviendo por el trágico caso de Agostina, que nos duele, por las que nos faltan y, sobre todo, por lo que aún no se ha conseguido.
El 4 de junio de 1943, las Fuerzas Armadas lideradas por el GOU (Grupo de Oficiales Unidos) ponen fin a la década infame, derrocando a Ramón Castillo y abren la puerta para el proyecto de nación independiente que encabezaría el entonces Coronel Juan Domingo Perón, tejiendo desde el Departamento y luego la Secretaria de Trabajo una alianza permanente con la clase trabajadora argentina y sus organizaciones sindicales.
El 4 de junio de 1946, Perón asume por primera vez como Presidente de la Nación. Es el inicio de una etapa donde la política de Estado es la felicidad del pueblo, donde la Justicia Social, la Independencia Económica y la Soberanía Política son banderas irrenunciables y son también las que generarán como respuesta un odio oligárquico que nunca mesuramos correctamente. Difícil ponerse en lugar de tamaños criminales, ya hablaremos más adelante…
Perón asume su primera presidencia e inicia una etapa donde la política de Estado es la felicidad del pueblo.
Este 5 de junio falleció el queridísimo Indio Solari, para aquellos que hicimos pogo en Cemento o en Satisfaction, su ausencia es un dolor inconmensurable, pero vale traerla a este relato por lo que ocurrió tras su partida: la demostración de amor popular, la multitudinaria movilización de su despedida y la organización del evento tienen todas las características peronistas que validan su enumeración, desde la organización y el lugar donde se realizó, es un contracara de todo el odio a lo popular de Milei y del Macri primo, que pregona murallas en CABA. Desde la provincia, con todas las organizaciones adentro y un amor incondicional manifestado sin incidentes por el pueblo, fue un adiós memorable y un ejemplo de lo popular cuando se organiza.
El 9 de junio nos trae recuerdos de la brutalidad, la cobardía y el odio desde los basurales de José León Suarez. El fusilamiento contra doce civiles en los que son asesinados Carlos Lizaso, Nicolás Carranza, Francisco Garibotti, Vicente Rodríguez y Mario Brion, presentes en el corazón del pueblo peronista, que impusieron con su martirio el cambio de nombre de la Dictadura, que pasó a ser la fusiladora. Imposible no vincular esta fecha con la militancia heroica y el testimonio de Julio Troxler y, luego, de su compañera Leonor; o el recuerdo que tengo de los hermanos de Carlos Lizaso, tanto de Jorge “El Nono”, como de Miguel “El Gordo”, ambos militantes peronistas y compañeros, amigos, hermanos de mi viejo. Pero remito, para no extenderme tanto y para mayores precisiones, al libro de Rodolfo Walsh “Operación Masacre” o a la película de Cedrón, con el mismo título.
Este 10 de junio se cumplió un año de que la Corte Suprema de ¿Justicia? dejara firme la condena por la truchisima causa “Vialidad” contra Cristina Fernández de Kirchner, al desestimar las quejas presentadas por la defensa.
Como bien dijo el Cuervo Larroque: “Cristina es inocente y debe recuperar inmediatamente su libertad”. Y con claridad, el gobernador Axel Kicillof, expuso: “Cristina fue víctima de una larguísima persecución que desembocó en una condena arbitraria, desprovista de pruebas y por supuestos hechos que ni siquiera estaban entre sus competencias, usando un argumento jurídicamente absurdo: ‘no podía no saber’”. Persiguen también a su familia y alimentan un clima de odio y violencia que tuvo su expresión más salvaje en el intento de asesinato que sufrió. A casi cuatro años del atentado, la investigación sobre quiénes lo planificaron, financiaron e instigaron brilla por su ausencia. Los mismos intereses que impulsaron la persecución contra Cristina son los que hoy sostienen un modelo económico que destruye la industria nacional, pulveriza salarios y jubilaciones, recorta derechos sociales y laborales, y concentra la riqueza en cada vez menos manos. Todo esto ocurre mientras el presidente Javier Milei alimenta todos los días el odio y ataca los fundamentos sociales de nuestra democracia. A un año de aquel fallo, ratificamos lo que verdaderamente no se puede no saber: Cristina es inocente y continúa injustamente detenida.
Enfrentar las políticas de desintegración nacional impulsadas por Milei y reconstruir un futuro de felicidad para el pueblo.
El 12 de junio se nos aparece con dos mojones distintos: el primero, el de 1956, con el fusilamiento del General Juan José Valle, en la Penitenciaría Nacional de Las Heras, actualmente plaza Las Heras, y del cual se cumplen 70 años.
Valle fue asesinado como la cabeza de la rebelión sofocada el 9 de junio, pero no fue el único, si bien se intentó encubrir las cifras, hay informes que citan más de 400 oficiales, suboficiales, soldados y civiles fusilados, antes y después de ese terrible día. En una de las cartas que pudo escribirle a su hija Susana, (tan querida y siempre recordada y quien también sufriría en carne propia el odio oligárquico) él sostuvo:
“Mi esposa y mi hija, a través de sus lágrimas verán en mí un idealista sacrificado por la causa del pueblo. Las mujeres de ustedes, hasta ellas, verán asomárseles por los ojos sus almas de asesinos. Y si les sonríen y los besan será para disimular el terror que les causan. Aunque vivan cien años sus víctimas les seguirán a cualquier rincón del mundo donde pretendan esconderse. Vivirán ustedes, sus mujeres y sus hijos, bajo el terror constante de ser asesinados. Porque ningún derecho, ni natural ni divino, justificará jamás tantas ejecuciones.... Viva la patria.”
Otro de los hechos ocurridos un 12 de junio, es el de la plaza de Mayo, escuchando el último discurso público de Perón en 1974, y la importancia no radica en ser el último, sino en el contenido de conciliación hacia adentro del movimiento y la impronta de reafirmación del proyecto de liberación, sobre todo luego de lo triste del desencuentro sucedido el primero de mayo del ‘74, ese día 12 nos dio, entre otras definiciones las siguientes:
“Este pueblo toma en sus manos la responsabilidad de defender la Patria”
“Las cosas son claras no debe faltar un solo argentino”
“Cuando un pueblo se decide a luchar suele ser invencible”
“No defendemos otra causa que la del pueblo”
“Las cosas son claras no debe faltar un solo argentino”
“Cuando un pueblo se decide a luchar suele ser invencible”
“No defendemos otra causa que la del pueblo”
Y, como no podía ser de otra forma, las últimas palabras que dijo él en su y nuestra plaza, fueron: “pueblo argentino”, ya que finalizo su discurso con la memorable frase: “llevo en mis oídos la más maravillosa música que para mí es la palabra del pueblo argentino”.
La última fecha de esta enumeración no aleatoria es la del ignominioso bautismo de fuego de la Fuerza Aérea Argentina un 16 de junio de 1955, cuando la Armada Argentina, con el apoyo de la aviones de la FA, bombardean la Plaza de Mayo con la intención de asesinar a Perón, el ataque criminal con más de 100 bombas, entre 9 y 14 toneladas de explosivos sobre la población civil, dejan pequeño en cuanto a lo deplorable al comparable ataque a Guernica en el país Vasco, ya que en ese caso fue la aviación alemana la que bombardeó (y que Picasso retrató para la posteridad) y no el propio país que cometió tamaña atrocidad, que dejó una secuela de más de 300 víctimas fatales y más de 800 heridos antes de huir cobardemente hacia Montevideo.
Este recuento nos permite recordar que no somos los peronistas los que impusimos la grieta de odio, ni siquiera quienes impulsamos revanchismos, sino los que cometemos el delito de creer en que nuestro pueblo merece un destino de felicidad y la Patria uno de grandeza, hoy enfrentando tozudamente las políticas de desintegración nacional que impulsa el gobierno de Milei a favor de los desquiciados milmillonarios que quieren usarnos como laboratorio para sus planes.
Construyamos juntos una política que le devuelva la felicidad al pueblo. Tenemos Derecho al Futuro. El recuerdo de nuestros 30.000 compañeros, nos impulsan a caminar hacia ese destino.