Desde el MDF señalaron la necesidad de seguir organizándose frente a la debacle de Milei.
En un contexto marcado por el deterioro de las condiciones de vida de millones de argentinos y argentinas, el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, mantuvo en la sede de La Patria es el Otro dos encuentros de trabajo y organización política. El primero reunió a responsables de los distintos frentes del Movimiento Derecho al Futuro; el segundo convocó a intendentes, legisladores nacionales y provinciales y referentes del MDF.
Las reuniones estuvieron atravesadas por una misma agenda y una misma convicción: la preocupación por el daño que las políticas de Javier Milei provocan sobre el trabajo, la producción, el consumo, la educación, la salud y el entramado social del país, y la convicción de que hace falta construir una alternativa política sólida para ponerle un freno a este modelo de ajuste, exclusión y entrega. Kicillof sigue enfocado en esa tarea: organizar, convocar y construir la fuerza política necesaria para ganarle a Milei y abrir una nueva etapa para la Argentina, con la Justicia Social, la Independencia Económica y la Soberanía Política otra vez en el centro.
Las reuniones estuvieron atravesadas por una misma agenda y una misma convicción: la preocupación por el daño que las políticas de Javier Milei provocan sobre el trabajo, la producción, el consumo, la educación, la salud y el entramado social del país, y la convicción de que hace falta construir una alternativa política sólida para ponerle un freno a este modelo de ajuste, exclusión y entrega. Kicillof sigue enfocado en esa tarea: organizar, convocar y construir la fuerza política necesaria para ganarle a Milei y abrir una nueva etapa para la Argentina, con la Justicia Social, la Independencia Económica y la Soberanía Política otra vez en el centro.
Durante los encuentros se reforzó la necesidad de seguir construyendo oposición a Milei y no desviar la agenda.
No es tiempo de distracciones, de internismos ni de debates alejados de las preocupaciones reales de la sociedad. Es tiempo de organizar, convocar y construir, de sumar voluntades y ampliar los espacios de participación, para que la esperanza se transforme en una alternativa concreta de gobierno.
En ambos encuentros, se transmitió el deterioro social provocado por el gobierno libertario, que atraviesa cada barrio, cada lugar de trabajo, cada universidad del país frente a un gobierno que castiga a las mayorías populares. Pero también apareció la esperanza que nace cuando hombres y mujeres comprometidos con su pueblo deciden organizarse para torcer esa realidad. Esa fue la conclusión de las jornadas: hay una enorme necesidad de canalizar el descontento social y convertirlo en una fuerza capaz de derrotar a este proyecto de país para pocos. Y hay miles de compañeros y compañeras dispuestos a aportar a esa tarea.
Desde La Patria es el Otro y el Movimiento Derecho al Futuro se sostiene que la única agenda es la agenda de nuestro pueblo: la de quienes ven deteriorarse sus ingresos, quienes sufren la paralización de la actividad económica, quienes no llegan a fin de mes, quienes ven cómo se desmantelan políticas públicas fundamentales. Por eso, cada reunión y cada instancia de organización tienen un objetivo claro: contribuir a construir una alternativa política capaz de representar a las grandes mayorías, que no se limite a resistir el presente sino que ofrezca un horizonte de futuro para la Argentina. Para eso hace falta el esfuerzo de construir algo nuevo. No alcanza con administrar las dificultades ni repetir fórmulas conocidas. Hace falta una nueva síntesis política, ampliar la convocatoria y sumar a todas las fuerzas dispuestas a enfrentar un modelo que concentra riqueza, destruye derechos y profundiza las desigualdades.
Frente a un Gobierno Nacional que aplica un programa de exclusión social y desarticulación del Estado, no se puede caer en provocaciones. La sociedad espera responsabilidad, madurez política y capacidad de construcción. El compromiso está puesto en fortalecer la organización popular y consolidar una alternativa que vuelva a poner en el centro las necesidades de las grandes mayorías.
Andrés Larroque, Axel Kicillof y Verónica Magario, durante una de las reuniones.
Entre la militancia que participó de ambos encuentros se percibió entusiasmo y compromiso: la convicción de que es posible construir una alternativa, con vocación de mayorías y capacidad de gobierno. Y una claridad política que atraviesa a cada compañero y compañera: el principal problema que enfrenta hoy nuestro pueblo es el proyecto que encarna Javier Milei. Por eso las fuerzas están puestas en construir la herramienta política que permita derrotarlo en las urnas el año próximo y abrir una nueva etapa para la Argentina. No es tiempo de distracciones, de internismos ni de debates alejados de las preocupaciones reales de la sociedad. Es tiempo de organizar, convocar y construir, de sumar voluntades y ampliar los espacios de participación, para que la esperanza se transforme en una alternativa concreta de gobierno.
Cada derecho que se pierde, cada puesto de trabajo que desaparece, cada familia que ve empeorar sus condiciones de vida recuerdan la urgencia de la tarea que hay por delante. Y cada compañero que se suma confirma que el camino es el correcto. Seguir organizando la esperanza. Seguir construyendo una alternativa. Los pueblos no esperan pasivamente su destino: lo construyen con organización, conciencia y coraje. Y cuando las mayorías populares deciden ponerse de pie, ningún poder circunstancial puede detenerlas.
Hay que seguir construyendo la esperanza que le ponga fin a la pesadilla de Milei.