Afiches y pintadas marcan una alternativa. Axel reúne las esperanzas de nuestro pueblo.
Mientras el gobierno de Javier Milei profundiza el ajuste, entrega recursos estratégicos y golpea cada día las condiciones de vida de millones de argentinos, la militancia volvió a las calles con una consigna simple y contundente: Axel o Milei.
Con pintadas y afichadas en la Ciudad de Buenos Aires y en distintos puntos de la provincia, la militancia de La Patria es el Otro desplegó una campaña que no nace de un laboratorio de marketing ni de una encuesta. Nace del sentir popular que atraviesa fábricas, barrios, universidades, clubes, escuelas y mesas familiares donde cada día se sufre el modelo económico pensado para unos pocos.
Con pintadas y afichadas en la Ciudad de Buenos Aires y en distintos puntos de la provincia, la militancia de La Patria es el Otro desplegó una campaña que no nace de un laboratorio de marketing ni de una encuesta. Nace del sentir popular que atraviesa fábricas, barrios, universidades, clubes, escuelas y mesas familiares donde cada día se sufre el modelo económico pensado para unos pocos.
Es soberanía o dependencia. Es comunidad organizada o disolución nacional. Es Axel o Milei.
🎞️ MIRÁ LA GALERÍA DE FOTOS DE FLICKR 👇🏼
Millones de trabajadores se encontraron con la consigna en las paredes de sus barrios y no hizo falta más explicación. Porque el pueblo sabe perfectamente lo que está en juego: sabe que el gobierno de La Libertad Avanza busca llevar a la Argentina hacia la disolución nacional; destruir la industria, romper el tejido social, convertir la educación y la salud en privilegios y entregar cualquier posibilidad de desarrollo soberano al poder financiero internacional.
En un escenario donde algunos especulan, dudan o priorizan intereses sectoriales, Axel reúne las esperanzas de nuestro pueblo. Su gobierno y su gestión encarnan una forma de construir, opuestas al abandono del oficialismo nacional. Axel expresa la defensa de la producción, del trabajo, de la universidad pública, de la ciencia, de la cultura y de la dignidad nacional. Expresa la necesidad de construir una alternativa frente a un proyecto que desprecia la justicia social y festeja el sufrimiento de las mayorías.
Lo dijo clarito el General Perón y es nuestra obligación: "La única manera conocida para terminar con el antagonismo entre el hombre y la comunidad es, indudablemente, desmontar un poco el egoísmo".
La sociedad no quiere ni necesita dirigentes obsesionados con la interna; reclama conducción política, claridad y coraje para enfrentar un modelo de saqueo. Y en este contexto las paredes vuelven a tener importancia. Porque cuando la política se desconecta del pueblo, el pueblo encuentra maneras de hacerse escuchar: en cada afiche, en cada pared pintada, en cada mano en mano.
Es soberanía o dependencia. Es comunidad organizada o disolución nacional. Es Axel o Milei.
